Desde niña he tenido un sueño, escribir en un papel algo que cualquiera pueda leer...
Me recuerdo a los 12 años: Estoy en la secundaria con unas ganas enormes de arreglar el mundo, de leer todos los libros y conocer muchos lugares. Secretamente he estado escribiendo una novela. De grande me gustaria estudiar en la facultad de filosofia y letras y ser escritora, me lo imagino todas las noches y la piel se me pone asi, chinita, chinita.
Me imagino que estoy en un cafe platicando con colegas escritores, fumando y tomado café mientras hablamos de Borges y García Marquez como si fueran nuestros compañeros de clase. Pero no lo son, ellos son los buenos, los genios y por qué nosotros no podriamos serlo algun dia, nos preguntamos. Algun dia.
Parte de ese sueño empezó a cumplirse cuando ingresé a este taller literario, al cual tengo tanto que agradecer, por despertar aquel sueño y convertirlo en realidad. Aqui y en el taller de lectura he ido de la mano de los grandes genios que han compartido conmigo su mundo, su peculiar manera de ver las cosas:
De Sabines el amoroso, de Vargas Llosa el erótico, de Angeles Mastretta la osada, de Juan Rulfo el esotérico, de García Márquez el imaginativo, de Mario Benedetti el soñador y de Borges el maestro, porque soy una convencida de que no hay que cruzar ningun charco para leer literatura tan hermosa y ensalzar asi nuestro idioma.
Pero sobre todo he aprendido dos cosas: que los sueños de una niña se pueden convertir en realidad y que nunca es tarde para empezar.
(Discurso para presentacion de la Publicación 1 del Taller de Creación Literaria)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada